Alfabeto Japonés

El alfabeto japonés (erróneamente llamado así, ya que no es un alfabeto propiamente dicho), es uno de los más complejos que existen ya que utilizan diferentes tipos de escritura al mismo tiempo. Esto hace que se trate de un alfabeto compuesto por diferentes silabarios que es necesario aprender. Además cuenta con muchos matices y sistemas importados del sistema de escritura chino e incluso del alfabeto latino, lo cual lo convierte en un alfabeto con diferentes influencias.

Este sistema está compuesto de 2 tipos de letras: las letras silábicas, que son las que conocemos con el nombre de kana y las letras ideográficas que se conocen con el nombre de kanji.

Origen del sistema de escritura japonés

La particularidad del japonés está en que se trata de una lengua que durante mucho tiempo no tuvo una interpretación escrita, sino que únicamente existía como un lenguaje oral.

Sin embargo, a partir de los siglos V, VI y VII se produjeron relaciones culturales entre China y Japón de modo que esto también influyó en el sistema de escritura chino. A partir del siglo VIII los caracteres chinos se convirtieron en la primera manifestación escrita del japonés.

Poco a poco el sistema chino fue modificándose para adaptarse al sistema japonés, de modo que surgieron diferentes sistemas de escritura como son el kana (hiragana y katakana) y el kanji. 

Características del sistema de escritura japonés

Vocales y consonantes en japonés

El sistema de escritura japonés se basa en la combinación de sílabas. Cada uno de los caracteres en japonés representa, por tanto, una sílaba. El japonés no tiene unas letras que formen parte de un alfabeto, como en el caso del alfabeto latino por ejemplo. En este caso, hace uso de diferentes silabarios

Cómo se escribe en japonés

Existen dos formas de escribir el japonés: de arriba a abajo o de derecha a izquierda. Poco a poco el sistema se ha ido occidentalizando y ya es posible ver textos escritos de izquierda a derecha aunque en muchos sitios aún se pueden encontrar libros que se comienza a leer por el final. 

Para leerlo correctamente hay que tener en cuenta que: si el texto está escrito en horizontal, hay que empezar a leerlo por arriba y a la izquierda. Si el texto está en vertical, hay que empezar por arriba y a la derecha.

Modos de escritura en japonés

En japonés encontramos los siguientes modos de escritura:

Kana

Lo más parecido a un alfabeto que podemos encontrar dentro del sistema de escritura japonés se denomina kana y en él se incluyen un conjunto de signos que representan sílabas completas. Dentro del kana se distinguen:


  • Hiragana: fue creado por mujeres aristócratas y es el primer aprendizaje que realizan los niños en el colegio. Se lee del mismo modo que se escribe y resulta sencillo ya que cada símbolo equivale a una letra. Con el aprendizaje del hiragana ya es posible construir frases completa. Este silabario es completamente fonético, de modo que cada uno de los caracteres representará un sonido. Se utiliza sobretodo para escribir partículas gramaticales y flexiones verbales


  • Katakana: fue creado por monjes budistas, y actualmente se utiliza para palabras de origen extranjero, así como para expresar las onomatopeyas, para enfatizar y para escribir únicamente en mayúsculas en el sentido de querer llamar la atención

Kanji

Por otro lado, existen los símbolos denominados kanji que tienen un significado propio y a su vez, se pueden interpretar de diferente forma. Los kanjis se utilizan para expresar palabras y conceptos. Son lo que se conoce como ideogramas, o ideas escritas. Este sistema proviene del alfabeto chino. Cuando Japón y China comenzaban a tener una mayor comunicación, los chinos enseñaban estas letras a los escribas japoneses en sellos y cartas. De este modo los japoneses importaron este sistema, a partir del cual se crearon los dos silabarios anteriormente mencionados.

Con el paso del tiempo, se hizo necesario elegir solamente algunos de los miles de kanjis que existen. En la actualidad se utilizan alrededor de unos 3.000.

La particularidad de los kanjis está en que cada uno de ellos representa un dibujo con un significado específico. Cada uno de los kanjis es el resultado de la evolución de un dibujo y su interpretación dependerá del contexto en el que se encuentren.

Un ejemplo de ello es el kanji 花 cuyo significado, por sí solo, es "flor". Sin embargo si se acompaña del kanji 瓶, cuyo significado es "vasija", el significado será "florero" (花瓶)

Rômaji

El japonés también guarda un sitio para el alfabeto latino a través del rômaji que quiere decir “letras de Roma”. Así, podremos encontrar el japonés escrito en el alfabeto latino. Se suele utilizar especialmente para el ámbito turístico, para nombres de empresas, personas o lugares de otros países, en el correo internacional e incluso en los diccionarios de estudiantes de japonés.


Curiosidades del sistema de escritura japonés

El sistema de escritura japonés posee algunas peculiaridades que merecen ser mencionadas. Algunas de las más destacadas son las siguientes:

  • El japonés es hablado por 130 millones de personas en todo el mundo, siendo la novena lengua en nivel de importancia
  • En la escuela japonesa se enseñan un total de 2163 kanjis, pero se estima que existen alrededor de 40.000
  • No existen espacios para separar las palabras. Por esta razón la introducción de los kanji son de gran ayuda para diferenciarlas unas de otras
  • Existen muchas palabras que tienen exactamente el mismo sonido, sin embargo tienen un significado diferente
  • El kanji "taito" es uno de los más complejos a la hora de trazarlo. Cuenta con un total de 84 trazos y representa un dragón volando. Su grafía es así:          

En el uso cotidiano se utilizan alrededor de 3.000 caracteres kanjis, 46 caracteres hiragana y otros 46 katakana lo que refleja que estamos ante una de las lenguas más difíciles del mundo. A todo esto hay que sumarle la existencia de 2 alfabetos fonéticos diferentes y la dificultad que puede llegar a tener la interpretación de una misma palabra con diferentes significados.

A pesar de todo lo que implica, adentrarse en el sistema de escritura japonés, es una excelente forma de ver la escritura y la interpretación de las palabras desde una perspectiva muy diferente a la que estamos acostumbrados en Occidente, dándole al alfabeto un valor mucho más interpretativo.


Artículos relacionados