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Alfabeto

El alfabeto es el conjunto de letras (o grafías) que conforman un idioma o una lengua y que a su vez constituyen un sistema de escritura siendo una de las formas más importantes que tiene el ser humano de mantener un sistema de comunicación. El alfabeto puede variar en función del país o el grupo de población aunque todos tienen en común el objetivo de establecer una comunicación entre aquellas personas que conocen su significado.

Origen del abecedario

El origen más primitivo del abecedario lo encontramos en el año 2700 a.C, concretamente en el Antiguo Egipto. Son los conocidos hoy día como jeroglíficos, un conjunto de símbolos que representaban seres y objetos de la realidad. Un complejo sistema que constituye el primer sistema de naturaleza alfabética del que se tiene constancia, a pesar de que nunca se utilizó como escritura tal y como la conocemos hoy día, pues cada uno de los símbolos del alfabeto egipcio no representaba un sonido, sino un sentido de personas u objetos. Era un alfabeto basado en el punto de vista ideográfico.

Gran parte de los alfabetos actuales mantienen una raíz directa con el alfabeto egipcio, y muchos otros han surgido como inspiración de los jeroglíficos. Los esclavos egipcios fueron decisivos a la hora de transmitir este alfabeto pues lo llevaron a sus lugares de origen. De este modo, el alfabeto egipcio se extendió por numerosas naciones, dando lugar al alfabeto fenicio, del que provienen el alfabeto griego y el alfabeto romano entre otros muchos.

Tipos de abecedarios

Alrededor del mundo existen numerosos tipos de alfabetos, cada uno de ellos con unas características propias. Vamos a ver cuáles son los más importantes:

Alfabeto latino

El alfabeto latino es descendiente del alfabeto romano que en su origen constaba de 23 letras. Hoy día es el sistema de escritura más utilizado en todo el mundo (lo utilizan alrededor de 2500 millones de personas), y se compone de un total de 26 letras.Dentro del alfabeto latino podemos encontrar más de 65 alfabetos que se derivan de este (incluyendo el alfabeto español), y que contienen algunas variaciones y letras adicionales. Es el caso del abecedario español que posee la letra “ñ” o el abecedario francés con la letra”ç”.

Los alfabetos que derivan actualmente del alfabeto latino son los siguientes:

  • el afrikáans
  • el albanés
  • el alemán
  • el aragonés
  • el asturiano
  • el azerí
  • el catalán
  • el checo
  • el chono
  • el croata
  • el danés
  • el eslovaco
  • el esloveno
  • el español
  • el esperanto
  • el estonio
  • el euskera
  • el extremeño
  • el feroés
  • el fiyiano
  • el finés
  • el francés
  • el friulano
  • el gallego
  • el groenlandés
  • el guaraní
  • el hausa
  • el hawaiano
  • el húngaro
  • el indonesio
  • el inglés
  • el irlandés
  • el islandés
  • el italiano
  • el javanés
  • el kawésqar
  • el kazajo
  • el latín
  • el letón
  • el lojban
  • el lituano
  • el maltés
  • el mapudungún
  • el maya
  • el na’vi
  • el náhuatl
  • el neerlandés
  • el noruego
  • el occitano
  • el polaco
  • el portugués
  • el quechua
  • el rapanui
  • el rumano
  • el selk’nam
  • el serbio
  • el somalí
  • el suajili
  • el sueco
  • el tagalo
  • el tahitiano
  • el turco
  • el turcomano
  • el tzeltal
  • el tzotzil
  • el uzbeko
  • el valenciano
  • el vietnamita
  • el yagán

Alfabeto griego

El alfabeto griego moderno es muy similar al griego antiguo, únicamente han cambiado algunos de los sonidos. Consta de 24 letras y desciende del alfabeto fenicio y cuenta en la actualidad con 12 millones de hablantes en Grecia y Chipre (existe una minoría en Egipto, Italia y Albania).

En el ámbito científico, el alfabeto griego es muy utilizado, concretamente en: álgebra, física, química, estadística, economía, astronomía e informática entre otras.

Alfabeto ruso

El alfabeto ruso consta de un total de 33 letras entre vocales y consonantes, dentro de las cuales encontramos dos letras sin sonido que se utilizan únicamente para dar mayor o menor intensidad a una palabra. Se trata de una variante del alfabeto cirílico que fue creado por dos hermanos: Cirilo y Metodio. Ambos crearon este alfabeto para facilitar la labor de extender el Cristianismo en la lengua eslava.

Actualmente, se utiliza este alfabeto en Rusia, Bielorrusia, Kirguistán y Kazajistán, y de forma amplia también en Ucrania, Estonia y Letonia.

Alfabeto chino

Es importante destacar que el en caso del alfabeto chino, el abecedario no es tal y como lo conocemos  en el caso de las lenguas románicas. En este caso el sistema es diferente, aunque se aprecia una similitud en referencia al abecedario original del Antiguo Egipto, en el que utilizaban la representación de símbolos, no como una letra, sino como una idea o concepto.

En el idioma chino existen nada más y nada menos que más de 60.000 caracteres, aunque los más básicos se reducen a 3.000. Sin embargo ha sido necesario utilizar el alfabeto romano para utilizarlo como método de transcripción fonética, de modo que facilite la tarea de aprendizaje de este idioma.

Alfabeto hebreo

El alfabeto hebreo, también conocido con el nombre de Alef-Bet, tiene su origen en el pueblo israelita de Palestina, y se expandió por todo el Mediterráneo gracias a las comunidades judías. Es uno de los abecedarios más especiales por el significado que entrañan cada una de sus grafías. Más allá de otorgarles un sonido vocálico o consonántico, cada una de ellas va más allá, siendo una representación del cuerpo, el alma y el espíritu. 22 letras sagradas y 5 letras terminales son consideradas fuerzas espirituales, y así, cada una ocupa una posición regida por su origen divino.

Es tal la espiritualidad que emana este alfabeto, que las personas que practican el ocultismo, otorgan una de estas letras a cada uno de los Arcanos Mayores en las cartas del Tarot.

Al igual que ocurre con el alfabeto árabe, el alfabeto hebreo se escribe de derecha a izquierda.

Alfabeto árabe

También conocido con el nombre de Alifato, el alfabeto árabe es el segundo alfabeto más utilizado en todo el mundo, detrás del latino. Cuenta con un total de 28 letras con algunas variantes que incluyen signos y otras marcas para distinguir unas de otras.

Tiene su origen en el siglo IV, se escribe de derecha a izquierda y carece de letras mayúsculas. Existen otras lenguas que utilizan el alfabeto árabe como son el persa y el urdu.

La forma en la que se colocan las letras en el alfabeto árabe corresponde a la similitud de cada una de las grafías y la forma de distinguirlas unas de otras se hace colocando una serie de puntos arriba o abajo.

Otros alfabetos

Alfabeto Braille

En el año 1825 Louis Braille ideó un sistema de puntos colocados en relieve y que hasta el día de hoy, ha servido para que las personas invidentes puedan leer, escribir y realizar las mismas tareas que cualquier otra persona puede hacer con el alfabeto normal, basado en letras y consonantes.

A través del alfabeto Braille es posible representar letras, números, signos de puntuación, música y cualquier otro símbolo. La idea de este alfabeto es la representación, en el interior de una celda, de un máximo de seis puntos que se presentarán o no en relieve para identificar a una letra del alfabeto latino. De este modo se obtienen 64 combinaciones, las cuales llegan a ser insuficientes. Para ello se utilizan una serie de signos que ayudan a ampliar estas combinaciones.

Alfabeto Morse (Código Morse)

El alfabeto Morse, o código Morse fue creado por Samuel Morse y Alfred Vail a la vez que desarrollaban el telégrafo eléctrico. Así, crearon un sistema de rayas y puntos que tienen una duración diferente y que se separan por pausas de diferente duración. Así, cada combinación de pausas, puntos y rayas de diferente duración se corresponderán con una letra o número.

Este alfabeto es complicado de aprender y en ocasiones es necesario recurrir a una serie de reglas nemotécnicas que faciliten su identificación. En su día se utilizaba para las transmisiones de radio. Hoy día su uso ha quedado relegado al de los radioaficionados.

El abecedario es imprescindible para realizar múltiples tareas: nos ayuda a comunicarnos con personas de otros países, podemos expresar sentimientos, pensamientos, escribir, entender el medio en el que nos movemos, nos permite aprender a la vez que nos ayuda a enseñar a los demás… Es un vehículo de transmisión imprescindible y un sistema de almacenamiento de sabiduría y conocimiento indispensable para la vida humana.